lunes, 7 de julio de 2014

Agresiones sexuales en los Sanfermines y su tratamiento en mediático ¿Dónde queda el agresor y dónde la víctima?

Las agresiones sexuales en fiestas como los Sanfermines, siempre han existido, pero actualmente están en el centro del huracán. Es importantísimo visibilizar esta realidad y hacer partícipes a la población de la situación de vulneración que muchas mujeres viven día a día, y más en contextos como el mencionado, pero no a cualquier precio. Escuchamos declaraciones de mujeres que afirman sentirse desprotegidas o haber sido víctimas de algún tipo de agresión sexual, y vemos como año tras año crecen el número de denuncias por este tipo de atropellos. A pesar de ello, las imágenes que nos muestran los telediarios parecen no ir en sintonía con lo expuesto. Hoy hablaba con un amigo sobre este hecho. Él me exponía que sentía vergüenza por las manadas de hombres que manoseaban a las chicas, pero tampoco exculpaba a las mujeres de las imágenes, pues sus expresiones eran de felicidad y parecían consentir lo que estaba ocurriendo.

Tras la conversación, me he quedado pensando y creo que una vez más, los medios de comunicación no han estado a la altura. No están preparados para abarcar noticias tan delicadas como las agresiones sexuales. Volvemos a errar en el foco, colocando a la víctima en el lugar central, relegando a un segundo término a los agresores. Tras ser receptores pasivos de esta noticia a través de la televisión, en lugar de plantearnos qué hacemos mal en la educación de nuestros hijos varones para que actúen de esta manera tan primitiva y carente de valores, nos centramos en ellas, en las mujeres. Entramos a valorar si disfrutan o no, si consienten o no, si están drogadas o si están ebrias. Criticamos sus gestos, sus expresiones y, aún peor, generalizamos su comportamiento con el del resto de mujeres que acuden a estos actos. Todo esto es el fruto de un ejercicio mediocre de la tan honrosa profesión del periodismo. Los medios de comunicación orquestan una noticia, que no sobrepasa el minuto, minuto y medio, donde las declaraciones se funden con imágenes a la velocidad de la luz. Todo pasa rápido, no te da tiempo a analizar la fotografía, a recepcionar y cuestionar lo que estás recibiendo. La voz en off y las declaraciones te hablan de agresiones sexuales, pero ¿qué ven tus ojos? Ven a las protagonistas de las instantáneas sonrientes y felices, sus caras son fácilmente reconocibles. Frente a esto, en un segundo plano se encuentran los agresores de los que únicamente vemos sus manos ¿No os resulta irónico que sean los autores de estos abusos lo que vean protegida su identidad? Gracias a este tipo de tratamiento, no serán a ellos a los que puedan reconocer en sus casas y recriminarle su nauseabundo comportamiento.
            Pero vamos más allá. En la noticia también hablan del consumo de drogas. Afirman que aparece como telón de fondo en estas desagradables situaciones con muchísima frecuencia. ¿Le coge a alguien por sorpresa que el consumo de drogas provocan un cambio en tu estado de ánimo y en tu comportamiento? Y si esto no es nada nuevo, por qué nunca se ha buscado a estas chicas que son manoseadas, una vez terminada la fiesta, para preguntarles cómo se sienten. Quizás sería interesante conocer por su propia boca si fue consentido, si no lo fue, si lo repetirían o si nunca más piensan volver a esta fiesta. La respuesta es fácil, porque eso realmente no les importa. Tienen la imagen y eso conlleva hacer caja, para la industria de la información es suficiente.

Finalmente, me gustaría que nos planteásemos también, cuántas de las chicas que salen en las fotografías son las que finalmente van a interponer una denuncia por abuso sexual. Porque si estas chicas no son las que en último término se sienten acosadas y vejadas, acudiendo así a la policía, las imágenes utilizadas para ilustrar la noticia vuelven a ser carnaza de fácil difusión, pero totalmente descontextualizadas y desvirtuadas. Y si esto es así, es una falta absoluta de respeto hacia las víctimas de acoso sexual durante este tipo de festejos.


Sacar a la superficie temas tan delicados como las agresiones sexuales es más que importante, es de prioritaria necesidad. Pero, como decía arriba, no a cualquier precio. No tirando por la tierra el trabajo que día a día hacen miles y miles de mujeres por construir una sociedad más justa e igualitaria. No banalizando este gravísimo problema que cambia la vida de muchas chicas. Debemos adquirir conciencia y poner el foco donde realmente es necesario, en el problema. Dejemos de hablar de cómo crece el número de niñas maltratadas y hablemos del aumento de menores maltratadores. No expongamos más a las chicas que sufren acaso, y mostremos la verdadera cara de los acosadores. Porque mañana podría ser tu hija, hermana, amiga, pareja, vecina. Porque mañana podrías ser tú.

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